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Las lluvias, Brasil y el gas

CARLOS MIRANDA 

Cuando llueve parece que no moja a todos. Nosotros estamos con problemas por excesivas lluvias. Chile también. El flujo de agua potable a Santiago será interrumpido. En Perú se han perdido vidas por inundaciones causadas por las lluvias.

En Brasil la situación es diferente. Por las pocas lluvias, el nivel de agua en los depósitos de sus presas está alarmantemente bajo. Como el 90% de la electricidad en ese país es de origen hidráulico, se temen apagones y cortes de energía.

Los brasileños están muy felices porque su país haya sido aceptado para ser sede del Mundial de Fútbol el 2014 y las Olimpiadas de 2016.

Están ansiosos de poder mostrar al mundo lo bello que es Brasil y su gente además que es un país que ha salido de la pobreza. Por todo eso, es preocupante cuando existen pronósticos, de gente muy calificada, indicando que se tendrán cortes y apagones. Pronósticos que llaman a la memoria los racionamientos del año 2000 que causaron un descenso de casi dos puntos del PIB. La posibilidad de tener esas deficiencias cuando se están desarrollando los grandes acontecimientos de 2014 y 2016 da escalofríos.

El Gobierno está enfrentando esos temores con gran decisión, mostrando que los lineamientos importantes y grandes decisiones del tema energético son de su incumbencia.

La primera Mandataria, señora Rousseff, ha lanzado dos mensajes televisados. En el primero, ha asegurado que a Brasil no le faltará energía eléctrica, indicando que al presente se cuenta con 135 mil MW instalados. Para 2020 promete que Brasil llegará al doble.

En las actuales circunstancias, las plantas termoeléctricas están siendo utilizadas para ahorrar agua en las presas. Las movidas por gas son las preferidas. Se está dando el caso de que la planta termoeléctrica de Uruguayana está funcionando con LNG importado por Petrobras en Bahía Blanca, donde es gasificado y transportado hasta la planta eléctrica por gasoductos argentinos. El MMPCD importado cuesta 16 dólares y el transporte está entre 3-4.

A pocos días del anuncio sobre la futura capacidad eléctrica, la señora Rousseff promulgó un decreto por el que se rebajan las facturas domiciliarias en un 18% y un 33% a la tarifa industrial, para mejorar la competitividad de la industria brasileña, que está sufriendo los efectos de la crisis del euro.

En el afán de evitar la disminución del agua de los reservorios, incluso el parque eólico que llega casi a mil MW, está siendo conectado a la red eléctrica.

De todas maneras, la generación termoeléctrica con gas está señalada como la fuente de reserva.

Por tanto, el crecimiento de la capacidad generadora también señala un nuevo nivel de consumo de gas que llega a los 170 MMm3/d.

La selección de las termoeléctricas de gas como el factor de seguridad está apoyada en los criterios de que existen grandes yacimientos de gas convencional y no convencional a ser descubiertos en tierra firme en Brasil.

En una entrevista con O Globo, (29/04/12), el ministro de Minas y Energía, Edison Lobao, adelantó, no sólo sobre las grandes posibilidades. Señaló que Brasil será autosuficiente en gas natural en los próximos cinco años.

En ese mismo sentido Petrobras, a principio de este año, ha creado un programa especial, llamado Pron-Gas para el aprovechamiento de gas en cuencas en tierra firme.

Como un factor adicional de seguridad, también Petrobras construirá una tercera terminal de LNG en el estado de Bahía.

Finalmente, siguiendo las instrucciones de la presidenta Rousseff, la Agencia Nacional del Petróleo está preparando para fines de este año, una ronda de negociaciones de áreas con empresas privadas para el descubrimiento y desarrollo de reservas de gas convencional y no convencional en tierra firme.

¿Y nuestra exportación de gas? En la mencionada entrevista el ministro Lobao, en palabras simples, indicó que “se continuará la importación porque se tiene un gasoducto caro y Bolivia es país amigo al que se debe ayudar”. La presidenta de Petrobras ha sido más explícita al señalar que la provisión de gas boliviano continuará, porque será un factor de seguridad.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero y experto en hidrocarburos.

Tomado de paginasiete.bo

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