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¿Qué pasa con el gas licuado de petróleo (GLP)?

CARLOS MIRANDA 

Todos, hasta los niños de primaria, sabemos que producimos mucho gas que contiene Gas Licuado de Petróleo (GLP). O sea tenemos GLP, pero no hay GLP. El Vicepresidente, cuando la escasez de GLP ya era evidente, presentó sus excusas al pueblo, solicitó un poco de paciencia porque a partir del 28 del presente mes, esa escasez estaría eliminada.

En La Paz, el 29 un grupo de desesperados consumidores prácticamente asaltó un camión abastecedor y se distribuyeron las garrafas existentes. Ese mismo día la asociación de panaderos de La Paz, informó estar reduciendo la elaboración de pan por falta de combustible (GLP) para sus hornos. En Santa Cruz, juntas vecinales han amenazado ocupar Palmasola por la escasez del producto.

Como se puede ver, con excusas no se cocina ni se hornea pan y la escasez continua.

¿Qué está sucediendo?

El pasado 10 de mayo en un ambiente festivo, con la presencia del Primer Mandatario y una numerosa comitiva, se inauguró la planta de extracción de líquidos del gas en Río Grande. El despliegue publicitario fue impresionante.

YPFB informaba que la planta costó 168 millones de dólares, para producir 361 TM de GLP por día, así el mercado interno estaría sobre saturado e incluso permitiría exportar 134 TMD al Paraguay.

Todo muy bien, pero hasta ahora la planta no funciona. La fecha de inicio de operación ha sido postergada cuatro veces. La última sin fecha.

Una vergüenza censurable. Es la segunda vez que YPFB, con todo el respaldo del Gobierno, intenta instalar una planta de extracción de líquidos del gas. En la primera, hace dos años, con similar despliegue publicitario y la presencia del Primer Mandatario, se firmó el contrato de construcción de la planta, también en Río Grande.

El proyecto abortó con un horrendo desenlace del cual salieron a la luz pagos indebidos e inclusive fue asesinado un joven profesional en un atraco, condenado hasta por la mafia (volteo).

La extracción de líquidos del gas natural es el proceso tecnológicamente más simple, después de separar el gas y el petróleo obtenidos del subsuelo. YPFB ha instalado plantas de GLP desde hace 40 años. La producción de ese nuevo combustible nos sirvió de eficiente y elegante tarjeta de presentación a Brasil para conquistar ese mercado para nuestro gas. (Carlos Miranda Pacheco, Una Tarde Lluviosa en Río de Janeiro, Presencia, 9 de octubre de 1996). Las diferencias con la actual de Río Grande son sólo el tamaño, y esa última cuenta con turbo expansores para mejorar la recuperación de líquidos.

Aún así, el tiempo que está demorando el poner la planta en operación es inadmisible. El trabajo es realizado por una compañía especializada, por tanto, algo serio y grave toma tanto tiempo que continua indefinido.

Mientras tanto, se le está mintiendo al pueblo. Se ha proclamado con aires triunfalistas que cuando la planta entre en operación, se dejará de importar GLP. Para que esto suceda, se tendría que eliminar el contrato con Refinor que continua recibiendo condensado pagando con GLP que es importado al país.

La planta va a costar más de 168 millones de dólares. No se informó cuánto recuperará del primer fiasco, y la supervisión esta vez cuesta más de 14 millones de dólares.

Por tanto, YPFB y el Gobierno le deben una explicación a la ciudadanía. Ésta deberá ser clara, desprovista de ese tono autoritario que se acostumbra, utilizando deliberadamente un lenguaje difícil y seudo técnico. A las miles de amas de casa perjudicadas no les interesa que “equipos de la planta deben ser puestos en marcha cumpliendo rigurosos protocolos”. Ellas sólo deben dar de comer a su familia.

Le ruego estimado lector tolere mi indignación, pero se han creado falsas expectativas con inversiones de cuantiosas sumas de dinero nuestro. Los errores los pagamos todos nosotros, no los que los cometieron. Dios nos ampare si algo similar está ocurriendo con la Planta de Úrea y la de Gran Chaco que son erogaciones 10 veces mayores que la de Río Grande.

Finalmente, me duele advertir que sin haber reformado el sistema de transporte por ductos y ampliado la capacidad de almacenaje de GLP en las ciudades, continuaremos teniendo faltantes esporádicos de GLP.

Tomado de paginasiete.bo

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