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Pacto Fiscal ¿está en la agenda de los políticos?

TEÓFILO CABALLERO 

Hay un slogan que acuñó el Comité Pro Santa Cruz en su campaña de concienciación del Pacto Fiscal: “Sin Pacto Fiscal, no hay Autonomías”. El Pacto Fiscal es simplemente un acuerdo entre el Gobierno Central y las entidades territoriales como las gobernaciones, municipios y universidades públicas; para traspasar responsabilidades con los recursos suficientes para costear la nueva responsabilidad pero en el ámbito departamental.

No puede existir la consolidación del proceso autonómico en Bolivia si no se procede a una nueva redistribución económica que permita fortalecer los presupuestos de las 9 gobernaciones y los 339 municipios del país, instituciones que están más cerca de la gente. Pero no solamente es redistribución, sino también, el rompimiento de toda la maraña burocrática que el centralismo gubernamental ha diseñado para que los recursos de estas entidades, se queden en la cuenta “Caja y Bancos” y no se puedan ejecutar en la gestión correspondiente. Y luego escuchamos la frasesita repetitiva del centralismo que dice: “tienen recursos en sus cuentas y no saben gastar”.

Hay nuevos desafíos, nuevas responsabilidades, nuevas competencias pero con los recursos necesarios para financiarlos. Y no como se está haciendo en estos momentos; se traspasan las responsabilidades sin recursos, carcomiendo los presupuestos locales y sacrificando obras que ya estaban programadas para favorecer a los vecinos. Violando incluso el Art. 305 de la Constitución Política del Estado que dice textualmente “ Toda asignación o transferencia de competencias deberá estar acompañada de la definición de la fuente de los recursos económicos y financieros necesarios para su ejercicio”. Tenemos como ejemplo, el traspaso de los hospitales del Tercer Nivel a las Gobernaciones del país, sin un solo peso para atender la nueva competencia; o el costo de los prediarios de las cárceles traspasados en un 100% a los presupuestos de gobernaciones cuando antes su responsabilidad económica solo bordeaba el 20%.

Bolivia es el país de la paradoja, figura entre los más descentralizados en el mundo ya que su texto constitucional reconoce la existencia de 4 niveles autonómicos: departamental, municipal, regional e indígena originaria campesina. Pero cuando se revisa el Presupuesto General del Estado ya sea del 2013 y de la actual gestión, el 88% está administrado directamente por el Gobierno Central y un 12% por las entidades territoriales autónomas como las 9 Gobernaciones, 339 municipios y 11 universidades públicas. El Pacto Fiscal solamente representa aproximadamente un 5% del presupuesto que maneja el gobierno, por lo que su participación se reduciría de 88% a 83% y las entidades territoriales pasarían de 12 a 17%. Nada más que eso. Eso es sencillamente.

El Pacto Fiscal va a servir para corregir una tétrica realidad, se necesitan urgente hospitales de tercer nivel en cada capital de departamento, no puede ser que Trinidad, Cobija, Oruro, Tarija, o Potosí en pleno Siglo XXI no tengan siquiera un solo hospital de estas características para atender a sus habitantes, con tanta plata que ingresó al país gracias a la bonanza de los precios altos de los hidrocarburos y a una mayor participación estatal en la renta petrolera y en menor medida al auge efímero que ha vivido el sector de la minería. Santa Cruz, pese a tener seis en este momento, resultan totalmente insuficientes para atender necesidades desesperadas de los vecinos. Es más, por lo menos necesita tres hospitales en estos momentos y desconcentrados en provincias.

Para eso es el Pacto Fiscal para corregir estas cosas, para ofrecerles mejores condiciones a la gente, que los departamentos asuman responsabilidades.

Está en la agenda de los políticos el Pacto Fiscal?, ¿ Que dice el Pdte. Evo Morales candidato indiscutible, único y líder innato en esta justa electoral?, Estará dispuesto a ceder algo de presupuesto con competencias a favor de los departamentos?, o tiene en mente empezar a sustituir a los alcaldes y gobernadores para él en persona entregar los módulos educativos, los puentes, la pavimentación en los barrios, el alumbrado público, los canales de drenaje, etc. Que dicen los candidatos opositores?, estarían dispuestos a abanderar esta lucha que beneficiará a los 9 departamentos?, o guardan todavía en el subconciente los viejos esquemas centralistas de los anteriores gobiernos?.

El ciudadano boliviano debe ser consciente que el 12 de octubre no solamente tiene la obligación de votar, sino debe entender que también va a elegir a un gobierno para que administre el Estado, y éste tiene la responsabilidad de mejorar la calidad de vida de la gente; y si descentraliza el presupuesto, es seguro que le irá ir mejor a Bolivia.

Tomado de paginasiete.bo

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