Buscar en nuestras publicaciones:

Industrialización de los hidrocarburos para el 2025

CARLOS MIRANDA 

El pasado 6 de agosto el mensaje presidencial ha indicado que para el 2025 el país estará totalmente transformado por un plan de gobierno que logrará la eliminación de la pobreza, que permitirá el acceso a los servicios públicos para toda la población, que se tendrá asegurada la provisión de alimentos y que se habrá terminado la exportación de los recursos naturales sin su industrialización.

Hermoso y ambicioso plan que no puede disimular el deseo y la intención que las actuales autoridades de gobierno o sus seguidores, dando fiel cumplimiento a los planes actualmente trazados, estén en el poder hasta el 2025.

El ambicioso plan requiere la ejecución de un gran número de proyectos y ahí es donde comienzan las dificultades de este gobierno.

El historial de inversiones estatales en esta época de cambio es muy triste. No ha sido cuestión de disponibilidad de fondos. Todo lo contrario, lo que falta es planeamiento y gerenciamiento.

En hidrocarburos, hasta la fecha, las inversiones estatales han sido fracasos discretamente callados. Petrocasas, tapones para garrafas, tuberías, etc.

La petroquímica es el área más competitiva de la industria petrolera. Urea, sería nuestro inicio. Un proyecto exitoso necesita disponibilidad y seguridad de gas natural. Tener planta o plantas competitivas de aproximadamente 1 millón de toneladas anuales de producción y contar con un mercado interno para gran parte de esa producción y acceso a mercados externos con precios competitivos. La suma de esos mercados debe representar la venta del 70% de la producción.
Una planta de millón de toneladas requiere cerca de 2MMm3/d de gas, lo cual no representa un requerimiento adicional difícil de cumplir.

Nuestros problemas graves son los mercados y ubicaciones de la planta. El país consume ± 30.000TM/año de urea o sea ± el 3% de la futura producción de 945.000 T/año. El restante 97% debería ser exportado. Acá nuestra mediterraneidad con una escasa infraestructura de transporte ocasionas fletes altos, haciéndonos poco competitivos.

La frontera con Brasil, Puerto Suárez, era y es nuestra ubicación ideal. Brasil es el mayor importador de urea del mundo (±3 millones de T/año). Su principal área de consumo está colindante con la nuestra, atravesada por el gasoducto a Sao Paulo.

Justamente por esto último en Brasil, están construyendo 3 grandes plantas de ±1 millón de toneladas de urea cada uno, para utilizar el gas comprado de Bolivia.

Pero no todo está perdido. El crecimiento de la producción agrícola brasileña representa un requerimiento adicional de casi 300.000 T/año. Afortunadamente estamos tratando con un país muy serio y cumplido con sus compromisos internacionales. Brasil está comprometido a comprar 200.000 T/año de urea boliviana por el “Acuerdo de Cooperación y Complementación Industrial” del 22 de mayo de 1974, firmado en Cochabamba y las Notas Reversales firmadas en Brasilia el 12 de agosto de 1979.

Esos compromisos deben ser ratificados y lograr otros adicionales para acomodarnos al crecimiento brasileño.

Por otro lado, acompañemos el creciente abastecimiento de gas a la Argentina con la adquisición de nuestra urea. Es una práctica internacional aceptada que utilizan los países productores de petróleo para colocar ventas de fertilizantes. “Carne con hueso” lo llaman las grandes comercializadoras de nuestros mercados.

Por la hidrovía probablemente podamos llegar en condiciones competitivas al mercado paraguayo de urea.

Todo lo anterior es “disaster control”. Estamos engendrando otro elefante blanco. El primero fue Karachipampa hace 26 años.

¿Pasará lo mismo con la planta de polietileno de Yacuiba? Tiene las mismas características que la de fertilizantes. Producción sin mercado. Acá un rayo de luz. El Comité Cívico de Tarija ha planteado formalmente que quiere participar accionariamente en los proyectos. Eso sería bueno. Ojos y mentes que no estén controlados por el temperamento casi imperial del ejecutivo, podrían encaminar mejor los proyectos porque si seguimos como hasta la fecha, el plan de industrializar los hidrocarburos para el 2025, habrá creado una manada de elefantes blancos.

Tomado de paginasiete.bo

Búscanos en el Facebook

Artículos del autor